EL CLITORIS ESE GRAN DESCONOCIDO

Archivado en (articulos) escrito por dimelaplena el 03-10-2015

Aunque usted no lo crea, el clítoris mide de 10 a 13 cm….. pero como está tan oculto, el clítoris es muy difícil de medir.
El clítoris es el órgano eréctil de las mujeres y está ubicado en la parte superior de la vulva. Está unido a los labios menores y recubiertos parcialmente por el glande del clítoris.

El clítoris está formado por los mismos tejidos del pe…ne y, en su mayor parte, funciona igual que este. La única diferencia importante entre los dos, es que la uretra de la mujer no pasa a través del clítoris, a diferencia del pene que esta englobado dentro de la “uretra peneana”.

Su característica más notable es que tiene un haz de terminaciones nerviosas, 8.000 para ser exactos, una concentración mayor que la que se da en el resto del cuerpo en un solo órgano, incluidas las puntas de los dedos, los labios, la lengua y el pene.

HISTORIA

La palabra clítoris viene del griego “clítoris”, que significa “montaña pequeña”, también se dice que el clítoris se conoce con el término de “llavecilla”, pero…. como en todas las llaves, no se puede usar si no se saben las palabras mágicas… y estas son: excitación, excitación y excitación; y ni se te ocurra tocarlo si tu pareja no está bien excitada, porque se va a molestar.

Fue descrito por primera vez por el anatomista Realdo Columbo (1516-1559) quien, en 1559, publicó un libro llamado “De re anatomica”, que lo describió así:

…”como nadie ha descubierto estos detalles y su propósito, si se permite que le dé nombres a cosas que descubro, debería ser llamado el amor ó dulzura de Venus, el placer de Venus, la sede del placer femenino o como una cosa bella y útil….

La aseveración de Columbus fue rechazada por su sucesor en la universidad, Gabriele Falloppio, que se adjudicó el ser el primero en descubrir el clítoris. En el siglo XVII, el anatomista holandés Caspar Bartholin (véase glándulas de Bartolino) rechazó ambas pretensiones, diciendo que el clítoris ya era ampliamente conocido por la ciencia médica desde el siglo II.

Durante la época victoriana del siglo XIX, las mujeres que padecían de problemas uterinos, hormonales o emocionales eran diagnosticadas con una supuesta enfermedad llamada “histeria femenina”.

Esta no tenía remedio y solo podía ser aminorada por medio de “masajes de clítoris”, equivalente a lo que hoy en día reconocemos como masturbación.

Los médicos manipulaban la vulva de la paciente hasta que esta alcanzaba el orgasmo, momento en que se aplacaban los síntomas de su mal. La lista de síntomas asociados con este mal era tan larga que llegó un momento en que el número de casos se convirtió en una “epidemia”.

Cabe notar que muchos de esos síntomas como la pesadez abdominal, la lubricación vaginal excesiva y la conducta lujuriosa, serian reconocidos hoy en día como indicios de “frustración sexual”.

En 1966,William Masters (1915-2001) y Virginia Johnson (1925-), hicieron un estudio en el que filmaron y observaron más de 10.000 estudios durante la el coito, con el fin de describir de forma científica y objetiva los cambios físicos que se producían durante la actividad sexual.

Estos autores dividieron las fases de la respuesta sexual en cuatro: excitación, meseta, orgasmo y resolución. Posteriormente Kaplan, en 1978, añadió una fase inicial de deseo y Leiblum, en 1990, agregó una fase final llamada satisfacción.

PARTES DEL CLíTORIS

El clítoris es muy complejo y especializado y tiene un sólo propósito… “darle placer sexual a la mujer”. Es el único órgano exclusivamente sexual porque el pene también sirve para orinar y la vagina para el nacimiento del bebe, pero el clítoris es… puro sexo.
El clítoris tiene tres porciones: el glande, el cuerpo y las raíces. Las tres estructuras miden en conjunto 10 a 13 cm como promedio, lo cual es una sorpresa para la mayoría de las personas que desconocen esto. Lo que pasa es que casi todo el clítoris está oculto y sólo una pequeña porción del glande es visible.

Glande

Es la única porción visible del clítoris y tiene muchas terminaciones nerviosas que lo hace sumamente sensible. Este órgano tiene medidas diversas, el tamaño medio del glande del clítoris, cuando no está erecto, es de unos 4 a 5 mm, pero varía entre 1 a 1,5 cm durante la relación sexual.

Clítoris
Igual que el pene, el clítoris se pone rígido y se hincha durante la excitación sexual. El fin del clítoris es únicamente proporcionar placer sexual para la mujer, para este propósito tiene unas 8.000 terminales nerviosas, al punto que duplica las que tiene el glande del pene y menos que la lengua o la punta de los dedos.

Cuerpo

Está formado por dos estructuras llamadas cuerpos cavernosos, que están unidos y parecen como una sola estructura. Tienen forma cilíndrica y su interior es como una esponja que se llena de sangre durante el estímulo sexual, al igual que lo hacen los cuerpos cavernosos del pene.

El cuerpo del clítoris se puede palpar durante la excitación sexual como un cordón, cubierto por piel, que se encuentra por debajo del hueso púbico. La longitud del cuerpo del clítoris varía entre 4 y 5 cm.

Raíces

Los dos cilindros que forman el cuerpo del clítoris, al llegar al hueso púbico se separan y amoldan a la forma de los huesos pelvianos, formando una V invertida.

La longitud de las raíces del clítoris puede llegar a medir hasta 6 a 7 cm

COMO ESTIMULAR EL CLITORIS.
Todos los hombres deberían saber que el verdadero órgano femenino destinado únicamente a proporcionar placer sexual a su pareja es el clítoris. Por lo tanto, su estimulación es vital para que las mujeres consigan orgasmos.

Para muchos hombres la idea de excitar sexualmente a una mujer a través de la manipulación de su clítoris implica sencillamente un movimiento de lengua o de dedos repetitivo sobre la zona. Pero nada más lejos de la realidad. Una estimulación completa y efectiva del clítoris femenino implica el uso de diversas técnicas durante el mantenimiento de las relaciones sexuales.

Uno de los puntos más interesantes a tener en cuenta en este punto del cuerpo femenino es el capuchón del clítoris, cuya función es prevenir la excesiva estimulación del propio órgano femenino. Eso no implica que haya que obviar esta zona ni mucho menos, tan solo tener en cuenta la intensidad y duración de la estimulación aplicada. Un suave movimiento de repliegue del capuchón del clítoris facilitará mucho el sexo oral del hombre sobre esta parte del cuerpo.

Pero la estimulación realmente efectiva de este órgano femenino viene cuando el hombre sabe mantener el control del sexo oral que está realizando, hasta el punto que unos movimientos ascendentes y descendentes bien hechos y mantenidos de forma lenta garantizarán a la mujer uno de los mejores orgasmos de su vida, con un placer intenso.

De todos modos, tampoco se puede dejar de lado la estimulación manual del clítoris. Una serie de masajes lentos y suaves por la zona, variando su orientación, proporcionan a la mujer un orgasmo muy parecido al que consigue cuando se masturba.