Más allá de los sentidos: Sexo online

Archivado en (articulos) por dimelaplena el 08-12-2015

En la actualidad, sexo home com.jpgy específicamente en relación a la sexualidad en internet, la tecnología facilita de una manera inédita el acceso a estímulos sexuales diversos. Rápidamente, con un costo económico muy bajo, en cualquier momento del día y desde cualquier lugar podemos tener la posibilidad de cumplir (al menos virtualmente) un amplio espectro de fantasías.

Por otra parte, las relaciones humanas se desarrollan cada vez más en el ámbito virtual, tanto desde lo laboral, afectivo, relaciones de amistad, y la sexualidad no escapa a esa tendencia. Innumerables personas eligen meterse en un canal de chat, un sitio web de contactos o alguna opción similar para conocer gente, desplazando como alternativa a las salidas típicas como bares y discotecas. De hecho, en Estados Unidos el 50% de las parejas se están conociendo por medios virtuales, sobre todo en páginas diseñadas para ese fin. Esto es mucho más común cuando por determinados motivos se quiere resguardar la privacidad, y también en personas con timidez o incluso ansiedad social.

Una manera frecuente de ejercer el sexo virtual es buscar material erótico o pornográfico como fotos, relatos y películas de varios géneros. En un plano más interactivo, se puede por ejemplo tener una sesión de sexo virtual con una persona conocida (incluso la propia pareja), parcialmente conocida (como alguien con quien se tiene una relación por mail o chat pero aún no conocida en tres dimensiones), o totalmente desconocida como puede ser el caso del “ciberporno”. Los recursos tecnológicos al servicio de esta práctica son los servicios de mensajería instantánea, los programas de videollamadas, y por supuesto micrófono y webcam.

Fantasías virtuales

Muchas personas cumplen fantasías por este medio, ya que muchas veces no se animan a concretar una cita de otra manera: parejas que chatean con otras parejas en una especie de “swinger virtual”, hombres y mujeres que interactúan con personas del mismo sexo, fetichistas, transvestistas, entre otros.

Hoy en día cada vez más gente vive estas experiencias como normales y satisfactorias. Por eso, me parece que hay que hablar en términos de consecuencias negativas para la mente cuando hay un exceso de sexualidad virtual, que puede llevar al deterioro de las relaciones eróticas en otros planos. Cada vez encontramos más adicción al sexo virtual, cuando se lo practica de manera exclusiva o por temor al contacto corporal con la persona deseada (a veces producto de una disfunción sexual o de miedos específicos).

Los beneficios pueden ser varios si la sexualidad virtual es sólo una de las dimensiones en las cuales la persona se conecta con el placer, no la única. En ese sentido hay claras ventajas, como por ejemplo: mantener el deseo sexual encendido gracias al contacto con material erótico; cumplir determinadas fantasías sin que la persona sienta malestar; incentivar la pasión en la pareja; comenzar a conocer a la otra persona en la intimidad, incluso antes de tener contacto sexual físico. Y, claro está, la prevención de infecciones transmisibles sexualmente.

Por Ezequiel Lopez.

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